jueves 16 de octubre de 2008

¿Alguien ha visto a algún neocon?

Es curiosa la retirada ideológica que están protagonizando en masa los neoconservadores a lo largo y ancho del mundo. Me refiero, por supuesto, a la economía. Quienes enarbolaron religiosamente durante 3 décadas la bandera de la desregularización económica están completamente acojonados ante el monstruo que han creado -seamos justos: con el consentimiento y ayuda de la socialdemocracia/progresismo-, y enarbolan ahora, con el pánico en las venas, la bandera de la intervención estatal en el sistema financiero.

Se trata de una reacción fácil de explicar: Es la misma reacción del trabajador que, sumido en la desesperación y nerviosismo por haberla liao parda, intenta arreglar el estropicio de cualquier manera con lo primero que tienen a mano. Ante el acojone total, ante el derrumbe de los principios que les sustentaban, los neocon corren a intentar arreglar las cosas con sus propias manos: Las del poder. Las del dinero público.

Su repentina conversión, en realidad, no es tan sorprendente. Se trata de la reacción de quienes nunca creyeron realmente en el libre mercado. Lo adoptaron como se adopta una religión: Sin razonar por qué, con el vicio detestable de la fe. Eso explica que, una vez llegada la crisis, una vez que las bases de su fe se tambalean, sufran la desorientación que sufriría un fanático religioso a quien ponen su religión en evidencia, y no sepan decir que es lo que ha fallado, ni que hacer, ni qué es exactamente lo que hay que solucionar, cambiar.

En realidad, es muy fácil darse cuenta para cualquier persona -ahora que todo ha estallado y se ha visto lo que hay, claro- de cual ha sido el principal mal que nos han traido la ideología neocon: La desregularización de los sistemas financieros. Y es que, hamijos, no es lo mismo la desregularización de la industria que del sector financiero. Esto es fácil de entender, pero pide una explicación más detallada:

El libre mercado defiende la propiedad privada y la libertad de operaciones. Cuando estos principios se aplican a la industria, esa industria puede producir bien o mal, tener éxito o no. Una empresa puede arriesgarse e irse al carajo. Incluso un sector entero puede arriesgarse e irse al carajo (o desaparecer por la aparición de alguna novedad tecnológica - ¡Hola, SGAE!). Sin embargo, en el sector financiero, o al menos en los bancos, se juega con la propiedad privada de otros. No es una afirmación gratuita, ya saben, que a los bancos se les permite tener mucho más dinero "virtual" que dinero real ingresa la gente. A diferencia de una industria, cuando un banco se arriesga y se va al carajo, es malo: Se arriesgan los ahorros de la gente, de empresas. Se arriesga la propiedad privada de otros ilegítimamente. Cuando todo el sector bancario se arriesga y empiezan a caer bancos, como está ocurriendo, lo que se arriesga a irse al carajo no es un sector: es la economía entera. Por esta razón es que los gobiernos están haciendo lo imposible para salvar los bancos: Creen que el precio que se pagará interviniendolos es, por alto que sea, menor que la Toma de la Bastilla que probablemente se formaría si no hicieran nada. En realidad quizás no sea menor, lo que pasa es que los políticos tienen mucho aprecio a sus cuellos.

A la vista de esto, parece clara cual debería ser la postura de quienes pretendan arreglar el sistema actual: No se trata de prohibir los bancos privados, ni las actividades típicas de los bancos, ni los hedge funds o cosas así. Se trata de que existan, pero respetando los ahorros. No se debe prohibir que un banco se arriesgue o incluso que quiebre (si se garantiza que un banco no puede quebrar, se arriesgará aun más y será peor), lo que se debe prohibir es que ponga en riesgo la propiedad privada en forma de dinero que sus clientes han depositado en él.

Para garantizar esos ahorros se pueden y se deben hacer leyes regulatorias para los bancos (otros afirman que el problema es que el intervencionismo ha creado leyes que han permitido a los bancos llegar a este estado: Se trata de otro modo de verlo igualmente válido, pero en realidad es el mismo problema, y quienes desean arreglar el estropicio bien harían en ponerse de acuerdo, en vez de discutir por tonterías). No es ningún atentado ni ninguna contradicción del libre mercado imponer una fuerte regulación a los bancos, todo lo contrario: Es un requisito del libre mercado que se garantize que los individuos y empresas puedan tener sus ahorros a salvo, del mismo modo que la policía y los juzgados son entidades "intervencionistas" que garantizan el respeto a la propiedad y a las personas. Una vez que la gente tenga sus ahorros en lugar seguro podrán ejercer el libre comercio sin más riesgos que los que ellos mismos deseen asumir.

Entre los neocon, sin embargo, no hubo nadie que fuera ni sea capaz de asumir esta realidad (seamos justos, si hay uno: Sarkozy, quien está haciendo autocrítica y buscando soluciones. Una muy sorprendente, pero sin duda bienvenida excepción que quienes no somos neocon deberíamos aplaudir y no ridiculizar). No puedo decir que me sorprenda: Es lo que tiene la fe, que no asume la realidad. En cualquier caso, parece que la ideología neocon ha muerto. Pero solo ha muerto la ideología: Sus creyentes sobreviven, y crearán tarde o temprano una nueva secta ideológica en la que depositar su fe ciega desde la que nos asegurarán que su ideología es Una secta que aunque diferente será muy parecida a la anterior, del mismo modo que todas las sectas se parecen entre si.

3 comentarios:

rrey dijo...

Lo gracioso es que lo primero que han pedido los grandes bancos europeos es que se flexibilicen ciertas normas para poder actuar sin tener que declarar sus deudas ni justificar sus inversiones como ahora... para facilitar el movimiento de dinero claro.

Por otro lado, los neocon de verdad existen, pero son minoria. Hay un reducto bastante importante de gente que está en contra de esta ayuda al sector financiero y que de verdad afirman que la crisis forma parte del juego de mercado y si se va a la mierda una o dos empresas del sector, es porque tenian que irse a la quiebra y punto y que ya se estabilizará por si mismo el mercado.

Lek dijo...

Yo no he visto/leído a ningún "neocon" aplaudir los rescates. Sí he visto a mucho jeta con el culo al aire pidiendo oxígeno.

Aparte de eso, uno de los problemas que aducen los "neocon" para la crisis es que ésta no está generada precisamente por el liberalismo del mercado financiero precisamente...

iago dijo...

Diego, ¿no es suficientemente interesante el mundo de la informática para que pierdas el tiempo con estas cosas? Te lo digo desde la postura de quien valora mucho tus opiniones sobre productos tecnológicos y ve que se te va mucho la pinza en otros temas.

Por mucho que te lo "meneen", este texto no está muy para allá. No tengo interés en debatir, porque tampoco he leido con mucha atención, pero estaría bien que empezaces por tener en cuenta que lo que se quiere proteger no son lo ahorros, sino los créditos y que el sistema economico actual funciona a partir de la abstracción de la propiedad privada. No mezclemos churras con merinas; el patrimonio no se guarda en los bancos.